A las 48 horas del accidente, ya estaba de vuelta en casa con una nueva cadera

Un hombre de 65 años de Maguncia sufre una fractura del cuello del fémur tras una caída en bicicleta; la estrecha colaboración entre los servicios de cirugía de traumatología y ortopedia permite una atención rápida y una movilización temprana

Para Siegbert Held, de Maguncia, el martes comenzó como un día cualquiera. Este jubilado de 65 años iba en bicicleta por Ginsheim para hacer la compra. Sin embargo, hacia las 10.30 horas sufrió una caída con graves consecuencias: Held cayó de forma desafortunada sobre la cadera y se fracturó el cuello del fémur.

Apenas unos 45 minutos después, a las 11.15 horas, ingresó en el servicio de urgencias del GPR Klinikum. Como paciente de la Clínica de Cirugía Traumatológica, de la Mano y Reconstructiva, dirigida por Robert Gerstung, recibió allí asistencia quirúrgica de urgencia y un diagnóstico inmediato. Tras la radiografía, se determinó rápidamente que era necesaria una intervención quirúrgica. Debido al tipo de fractura, fue necesario sustituir la articulación de la cadera lesionada por una prótesis de cadera.

«En el caso del señor Held, la radiografía reveló una fractura del cuello femoral, en la que la conservación de la articulación de cadera original no habría sido el tratamiento óptimo. Por eso, tras el examen, tuvimos claro que debíamos recomendar la implantación de una cadera artificial», explica Robert Gerstung.

Del accidente directamente a la operación
El tratamiento posterior se llevó a cabo en estrecha colaboración con la Clínica Ortopédica del GPR Klinikum. Ya a las 14:20 horas, ni siquiera cuatro horas después del accidente, el Dr. Ingmar Bothe, médico adjunto, operó a Siegbert Held. Bothe es especialista en ortopedia y cirugía traumatológica, así como cirujano principal certificado en endoprótesis de rodilla y cadera.

La colaboración entre ambas clínicas reviste una gran importancia, especialmente en el caso de lesiones de la articulación de la cadera: la cirugía de urgencias se encarga de la atención inmediata tras el accidente y de la evaluación traumatológica. Si la lesión requiere una prótesis articular, se puede recurrir de inmediato a la experiencia especializada de la Clínica Ortopédica.

«En el caso de una fractura del cuello del fémur, es fundamental tomar rápidamente la decisión terapéutica adecuada y aplicarla posteriormente de forma sistemática. La estrecha colaboración entre Cirugía de Urgencias y Ortopedia nos permite aunar de forma inmediata las competencias de ambas especialidades y atender al paciente sin retrasos innecesarios», afirma el Dr. Ingmar Bothe.

Movilizado
tan solo tres horas después de la operación La recuperación tras la intervención fue especialmente rápida. Apenas unas tres horas después de la operación, que solo duró 35 minutos, Held ya se movió por primera vez. Se le permitió apoyar peso directamente sobre la pierna operada.

«La verdad es que me sorprendió que me dejaran levantarme tan solo unas horas después de la operación», cuenta Held. «Al principio pensaba que, tras una lesión así, tendría que pasar mucho tiempo en cama. En cambio, me pusieron en movimiento de inmediato».

Esta movilización temprana es posible gracias al concepto «Fast-Track» implantado en el GPR Klinikum. «El objetivo es que los pacientes se pongan en pie lo antes posible tras una artroplastia y recuperen su autonomía», explica el Dr. Manfred Krieger, jefe de la Clínica de Ortopedia.

Una nueva cadera y ya de vuelta a casa
El jueves a las 11 de la mañana ya había llegado el momento: solo unas 48 horas después de su accidente de bicicleta, Siegbert Held pudo abandonar el GPR Klinikum con una nueva cadera.

«Para mí, todo fue increíblemente rápido», afirma Held. «El martes por la mañana aún fui en bicicleta a hacer la compra y el jueves por la mañana ya podía volver a casa. Por supuesto, hubiera preferido que no se hubiera producido el accidente, pero cuando ocurre algo así, no se puede pedir una atención mejor y, sobre todo, más rápida que la del GPR Klinikum».

Este caso demuestra de forma impresionante lo importante que es la estrecha colaboración interdisciplinar ante lesiones complejas. Desde el rápido diagnóstico en el servicio de traumatología, pasando por la decisión conjunta de realizar una artroplastia, hasta la intervención endoprotésica especializada y la posterior movilización temprana, los distintos pasos del tratamiento se complementan entre sí.

En el caso de Siegbert Held, esta coordinación permitió, en tan solo unas horas, el proceso desde la admisión tras el accidente, pasando por el diagnóstico y la intervención quirúrgica, hasta la movilización temprana, de modo que este hombre de 65 años pudo volver a su entorno habitual tan solo dos días después. Y también para el periodo posterior a la estancia hospitalaria, Held ya tiene un objetivo claro en mente: quiere volver a subirse a la bicicleta lo antes posible. Al fin y al cabo, su próxima excursión a Ginsheim debe transcurrir sin ninguna parada en el hospital.